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Thursday, October 5, 2017

"La diva y el poeta"


"La diva y el poeta"


(Fotografía: María Callas y Pier Paolo Pasolini en Nápoles, durante la filmación de Medea. 1970)



¡Miren a esos dos caminar por las terrosas calles de la cinemática Italia!


Sonrientes, sus pasos alegres,
viviendo sueños que otros después romperían 
hasta verlos tirados por el suicidio y por la venganza.



Aquella canta poemas, y dolorida se luce toda entera.
Aquél en poemas canta, y dentro de hermosos proletarios se eleva.

¡Ay, que sus pies son grandes,
tanto como sus sorprendidas bocas!




(Gustavo Thomas. 2012-2017)


Friday, February 3, 2017

No es mía

Touching the Floor
(Toronto, Canada. Photograph by Gustavo Thomas © 2013)




Esta mano 
que no es mía
recorre líneas 
como un anzuelo.
Transcurre su paso
en un sin tiempo
al que delicado y fácil,  
así...
me dejo limpio. 

Esta mano 
que se siente tibia 
me aprieta al tacto
como si pisara suelo;
alienta el nervio
con ella suspiro,
le tiemblo, 
me aprieta de nuevo, 
… 
¡y de nuevo tiemblo!

Mano esta 
que sin color
en mis rozaduras
se mete suave.
Como un ciego 
que la siento
me le acerco,
sin respiración
por instantes quedo,
afinado al tono,
al borde de lo frío, 
caliento todo con un 
-¡No!- 
La calmo,
 sonrío.

Revelación de una piel 
que no es mía,
mano que me toca,
de noche,
solitario,
en su compañía,
desmayo, 
ansioso,
tierno a ella preso 
me le expiro.



(Gustavo Thomas © 2013-2017)

Sunday, February 15, 2015

El tiempo

Mancha en el fondo del tiempo (Arte digital por Gustavo Thomas © 2011)


El tiempo


Me pregunto si cuando vuelva a verte 
te amaré más o menos 
que la última vez que te tuve cerca. 

Si mis manos querrán tocar tu cara 
como si fuera la noche primera
o descubrir el primer olor de tu aliento de mañana 
con extraña pena.


¿Descubriré en ti aquello misterioso 
que no sabía que existía 
pero que sé que detesto y que nunca te lo diría?


El tiempo cura, enmohece, destruye, libera.

El tiempo crea vínculos de seda o de cobre
en parejas que tejen sin saberlo
historias completas en estantes de libros viejos.


El tiempo seca lágrimas, 
acaba miedos,
aumenta incertidumbres,
¡Asesina cielos!


Es al tiempo y no a la distancia 
a quien cuando (de ti) me alejo...

 le temo.





(Gustavo Thomas © 2015)

Wednesday, December 10, 2014

Días de Olvido



"Días de olvido"


Extraño 
los días de olvido de la infancia,
donde todo era presente y juego,
la religión era un mito verdadero
y los miedos se acababan al sentir tu pecho 
o tus consuelos.

El tiempo que poseía mis cabellos lacios, 
también lo extraño;
cuando negros caían pesados hacia mi frente 
y hacia mis ojos,
y cómo brillaban todos fulgurantes 
apenas después del baño.


Extraño 
ese único cansancio de jugar tanto y llorar tan rápido, 
aquél gozo de escupir los sabores 
que solo yo consideraba rancios.



Extraño 
ver la lluvia cayendo 
y mi imaginación con ella explotando,
contemplando el viento y los árboles
detrás del vidrio
y esos torrentes de agua por las calles inundando.



¡Me siento tan lejos de esos tiempos!,
de ese fácil olvido,
¡de ese cariñoso cansancio!



Ahora a la religión le temo,
y tu pecho y tus palabras 
por más que los invoco... 
ya no los traigo.




(Toronto, Canadá. Gustavo Thomas © 2012-2014) 


Monday, November 24, 2014

Sigo tus pasos (2013)



Volcán from Omar Ramírez Casas on Vimeo.*




SIGO TUS PASOS



Miro aquello que de ti me queda
y en tus olores me desvanezco.

No siento ya mi sombra que es tuya,

porque estoy solo,
porque tu color yo pierdo,
porque aquí sin forma,
 tú,
descarnado me dejas.




(Gustavo Thomas © 2013)




Monday, August 18, 2014

Mi muerte

Mi muerte (Trabajo digital sobre fotografía. Gustavo Thomas © 2013)





Mi muerte tiene la lengua de lado,
sangre en la nariz
y los párpados bien cerrados.

Es cruel y sorpresiva.

A mi muerte se le llama por teléfono,
está tendida en el suelo,
semidesnuda,
con policías y reporteros trabajando.

No tiene frío, calienta.

Mi muerte aparece con un sonido sordo,
algunos llantos,
alquien que no quiere ver,
que parece nada entiende,
apretándose los dedos y los labios.

Las ventanas se cierran cuando ya se ha ido.

Mi muerte es la noche ya entrada
o el día más que nublado,
persianas que ante el sol al suelo bajan;
rezos, flores, incienso, lentes opacos.
 
El cementerio a lo lejos; 
aquél niño, en un auto encerrado.

Madre que llora su hijo,
hermano que pide a un santo,
amigos que nunca regresaron,
un padre infiel al que se le hizo de lado.

¡La familia es una mitología de desaparecidos!

Mi muerte está tirada en el vapor de un baño,
escribiéndome correos.
A ella le hacen homenaje,
yo grito en el suelo, golpeando, salvaje.

En la lejanía la he soñado y de ella aprendo.

Mi muerte ya vieja se despide de los suyos
y yo que le pertenezco me niego a verla,
la encuentro después en una caja
dormida, silenciosa,
la llevan a enterrar, despedida la dejan sola.

Recuerdo cuando enfermo me limpiaba con sus amorosas manos.

Mi muerte es aquella de mis otros
que lloran o desmayan al saberla,
un abrazo es en la noche 
apoyado al sentirse amado
un pecho silencioso cuidando.

Su madre no fue la mía que aún presume la vida.

Mi muerte es un padre en su ausencia;
recuerdos y sueños de una culpa,
frialdad al recibirla,
más llamadas sin visitas.

Mi muerte es mi odio y es mi desidia.

Mi muerte es todas las muertes que se juntan
y ese olvido de los antiguos desterrados.

La nada que se filosofa en una cama aguada.

Mi muerte es un sello legal
que en la memoria de mi piel quedó plasmado,
su tinta se esparce como sangre
inundando hileras de archivos en forma de barcos
y sí, es un rezo no escuchado.

Caminar por un cementerio
leyendo nombres.

No le temo...
pero no se olvida nunca el eco de su paso.




(Gustavo Thomas © 2012-2013)